lunes, 26 de noviembre de 2012

You're my lucky strike.

Yo vivo en un cuento: existes o te invento.

Hoy le pido a mis sueños que te quiten la ropa, que conviertan en besos todos mis intentos de morderte la boca.

jueves, 22 de noviembre de 2012

EEEEEl más dulce de los chocolates.


«Todo es más fácil» dices. Tienes razón. Todo podría y debería ser mucho más fácil, complicamos las cosas demasiado. Pero tenemos un pacto de mutuo acuerdo: tú no eres sin mí y yo solo soy contigo.
Nos sacamos de quicio el uno al otro demasiado a menudo, no paramos de picarnos y de hacernos rabiar. Y la mejor parte de todas llega cuando me enfado y dices: «qué bonita te pones cuando te enfadas». ¡Maldita sea! ¡Es imposible no ablandarse! Aunque intente hacerme la dura y guardarme la sonrisa, por mucho que intente reprimir mis ganas no soy capaz. Finalmente lo consigues.
Es difícil tratar de aparentar ser una tipa dura cuando en realidad eres un cachito de pan, pero todavía es más difícil hacerlo cuando una persona te ha pillado, cuando se te ha colado hasta lo más dentro de ti, y sabe perfectamente como te sientes, qué quieres, qué no quieres y qué necesitas con tan solo mirarte a la cara, y a veces tan solo con oírte respirar. Puede que me de un poco de miedo que alguien haya sido capaz de conocerme así de bien. Se acabaron las señas que dan partidas, los trucos y los ases bajo la manga. Ahora tienes a alguien que conoce de memoria cada uno de tus movimientos. Este es mi fin, me tienes calada.

lunes, 19 de noviembre de 2012

This is my winter

Sabemos que es invierno cuando sacamos del fondo del armario los jerséis más calentitos que existen. Cuando nos acompañamos de gorro, guantes y bufanda, y somos capaces de renunciar a cualquier cosa con tal de no sacar las manos de los bolsillos. Cuando nos pegamos al radiador y matamos por un poco de calor. Sé y sabes que es invierno, cuando en vez de quedarnos en el portal, decidimos entrar y buscar un poco de calor humano en las escaleras, cuando estamos en el sofá y nos tiramos la manta por encima, o cuando huyes del frío metiendo tus manos en los bolsillos de mi abrigo. Qué a gusto me siento contigo tan cerca. Es invierno cuando nos invade la pereza y te pasas más tiempo sentado en el sofá que haciendo cualquier otra cosa (no me importa mientras compartas el espacio conmigo)
El invierno tiene muchas cosas buenas (y entre las mejores que no hay mosquitos y llega el yogur de macedonia con nueces);  y como la temperatura deja mucho que desear tardas menos en llegar a mi casa, y por qué no, el frío es una buena escusa para acercarme más a ti (aunque no necesite ningún pretexto para ello). Podría hacer frío todo el año. No me importaría, porque tú das más calor que el que el Sol es capaz de dar, y así no lo echaría de menos. This, is winter.
Tú eres mi invierno.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Perdóname, ángel.

Me pregunto cómo la mejor y la peor persona del mundo pueden convivir juntas. Cómo lo mejor que ha existido es capaz de hacer vida con lo peor que podría existir. De dónde diablos saca el ángel todo el amor, la paciencia y la fuerza para soportar al demonio, y por qué rayos el demonio no le muestra todo el cariño y respeto al ángel más bonito de todos. Dime, ángel, por qué te mueres por el fuego del demonio, y serías capaz de perder las alas por bajar al infierno. Por qué no quieres a alguien de tu calibre, en vez de a mí, que te hago tanto daño. Por qué cuando te ataco, cuando no te espero, ni te miro, sigues ahí.

Puede que el diablo no sea tan malo, y que esté loco por el ángel, tan locamente perdido por él, que no sea capaz de controlarlo. No sabe si serán sus andares, su sonrisa, su pelo, su olor, su sonrisa, sus coloretes, su sonrisa, sus arruguillas, su 'culín', su sonrisa, su sonrisa, su sonrisa o qué coños será. A lo mejor no es nada de eso, o todo ello junto. 
Ángel y demonio, aunque parezca impensable, encajan a la perfección. Sin no existiese el demonio, tampoco existiría el ángel. Cada palabra tiene su antónimo, y cada número su opuesto.
Qué tendrá el demonio, para tener a sus pies al ángel... Nadie lo sabe.

Y perdóname ángel, por todo lo que te he hecho. Sabes más que nadie lo mucho que te quiero.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Que no corra ni el aire entre tú y yo.

El otro día cenando me dijiste que eras poco detallista, más bien nada. Que no te gustan los regalos por el simple hecho de ser tu cumpleaños (y por eso yo voy un paso más adelante). Yo creo que no es así. Hoy te encuentro en mi portal con una sonrisa y un brownie envuelto en papel de plata, y hace no más de un par de semanas viniste a verme y te sacaste del bolsillo el final de una tableta de chocolate de oreo, y para rematarme dices: ''yo traigo el postre'' (pero yo sabía que el postre serías tú); también tengo un bote de desodorante tuyo a medio terminar, porque sabes lo loca que me vuelve tu olor; y te pasaste días haciendo nudos con hilos para hacerme una pulsera y además me regalaste una con tu nombre. ¿Qué me dices de cuando cambias el volumen del televisor de 55 a 51 y viceversa? ¿Mera coincidencia? No lo creo. Tú sorprendes, y yo me sorprendo. Yo intento sorprenderte, aunque casi siempre acabe destrozando las sorpresas, y tu sonríes. No sé si te ríes porque soy incapaz de guardarme una sorpresilla en la manga, o porque de verdad te he hecho feliz con un pequeño detalle. 

If I try to tell you no, my body keeps on telling you yes

martes, 6 de noviembre de 2012

I could stay awake just to hear you breathing

Puede que su piel sea de color gris, y de ahí que de lejos alguien pueda confundirle con piedra (ya le gustaría a las piedras ser la mitad de bonitas). Pero no, es blandita y suave, tan suave que puede que sea de cera. Quien le confunde con piedra no sabe que su piel torna a roja de vez en cuando, pero hay que saber con qué hacerle sonrojar. Tiene el hombro más confortable del universo, y los coloretes más adorables que he visto nunca. Cuando se deja una barbita es la cosa más sexy (y no pienso hablar de las arruguillas de sus ojos porque no son de este mundo)
Y yo, yo soy la llama, su llama. Sólo él es capaz de encenderme; y apagarme tan solo con un suspiro. Sólo yo soy capaz de encenderle, y sólo yo capaz de quemarle hasta hacer que se consuma. 
I don't wanna miss a thing - Aerosmith
Quien no sabe que eres lo más bonito es porque no te ha visto sonreir. 

sábado, 3 de noviembre de 2012

Raro

No sabemos muy bien cómo empezó todo esto, tampoco sabemos desde cuando, ni el por qué. Sin darnos cuenta mira donde estamos, no sé cuanto tiempo después, más juntos que nunca. Rompemos el molde de lo común, pero es eso lo que me gusta, que es diferente. No somos como los demás. No tenemos una fecha a la que adorar, tenemos algo mucho mejor, un número común que llevamos a la espalda de etiqueta en algo que nos gusta. No nos escribimos parrafadas diarias diciendo todo lo que sentimos; un ''te quiero'' de los nuestros tiene mucha más fuerza que mil palabras explicando el por qué. Es mas, nos sobran las palabras. Podríamos entendernos a la perfección sin ellas. Y es que ellos no saben nada, no tienen ni idea. Tampoco importa, mientras tú y yo sepamos quienes somos, lo demás sobra.

Es tan frecuente como extraño, si no puede hacerte daño, no te hará feliz.

Escribo una vez cada lustro. ¿No quieres perdértelo?