martes, 19 de enero de 2016

He mentido

Me propuse no criticar y basarme en el vive y deja vivir. Lo he intentado, de verdad. Todo iba viento en popa, hasta que hoy me he sentado a comer antes de lo normal, puesto que hay que conseguir un preciado sitio en la "biblio". También tengo algo que decir sobre eso pero lo dejo para otra ocasion. 

No se si considerar esto critica, opinion, filosofía o qué.
Mi madre estaba viendo un conocido programa del corazón en la Uno. La verdad es que es el único programa que no me produce repelús, ya que es salseo pero con respetillo dentro de lo que cabe. Cuenta los sucesos de los famosos sin entrar en críticas y respetando su intimidad, por lo menos más que el resto. El Hakuna Matata de los programas rosas. Simlemente informan. 
Y hoy me han informado sobre lo estúpida que es Miss mundo. 
Bueno, lo de estúpida lo he añadido yo. 
Una estudiante de farmacia que ha tenido la suerte de ganar una banda de plástico que le otorga el privilegio de ponder decir que es la más guapa del mundo. Que no del universo. Miss universo es otra. 
Todavía no entiendo cómo puede existir esta clase de concursos. 
La más guapa del mundo, ¿para quién? Para mi madre no, ya que nada más verla ha dicho que no es para tanto. 
La más guapa del mundo, ¿basándose en qué? ¿En el juicio de un par de jueces? La belleza es inmensamemte subjetiva, y que un par de señores la nombren como la más bella no sé, no me convence. 
Ella afirma que sigue siendo la misma chica que hace dos meses, solo que con una gran responsabilidad. Y yo me pregunto, ¿cuál? ¿La inmensa responsabilidad de seguir siendo guapa?
La belleza está tan sobrevalorada... Ser guapo es simplemente tener buen envoltorio. Punto. Nada más. Por ejemplo. Imagínate dos chocolates en un supermecardo con el mismo precio. Uno de ellos tiene un packaging espectacular, divino, precioso, bello. El otro está envuelto con un simple papel que pone "chocolate". Obviamente no los puedes probar y decides llevarte a casa el que es más bonito esteticamente. Hablando con tu prima la de Jaén, sale el tema y le cuentas que qué pinta tiene el chocolate, que tienes muchas ganas de probarlo. Lo abres, lo pruebas y meh, no está mal. Tu prima te contesta que ah, hay uno en el super que está riquísimo y por el mismo precio. Efectivamente, el feote. Esto es tan solo una simple estrategia de marketing para que compres el producto. Lo mismo pasa con las personas. Obviamente no siempre es así, hay gente bonita con fondo bonito. Solo reclamo que deberíamos darle más importancia al contenido que al envoltorio. Ser guapo no lo es todo, es más, no es nada. Como ya he dicho es tu carta de presentación, de persuasión y puede ser el reflejo de muchas cosas, pero no forma parte del contenido. 
No voy a decir que me molesta, pero no me gusta cuando la gente se ofende si le dicen feo, gordo o bajito y se quedan impasibles e indiferentes si les llaman estúpidos, tontos o mala gente. Si eres feo no pasa nada, si eres gordo y afecta a tu salud siempre se puede adelgadar hasta alcanzar un peso saludable. Porque eso es lo que importa, estar sanos. 
No tener valores, principios, educación, saber estar. Eso sí nos debería preocupar. Pero bueno, el mundo es el mundo, y la sociedad es la sociedad. 
Tan solo es una reflexión y acepto cualquier tipo de opiniones, tanto contrarias como constructivas. Mi opinión es mía y no trato de ofender ni convencer a nadie, al igual que no me gusta cuando tratan de convencerme a mí. Que cada uno opine y valore. 

domingo, 3 de enero de 2016

¿Libertad?

Hoy he leído un buen comentario a cerca de lo ocurrido con Cristina Pedroche. Voy a empezar sin orden alguno porque ha sido lo que me ha impulsado a escribir una entrada que se sale de lo que normalmente escribo. Hoy no voy a hablar de mí. 
En una foto en la que sale Cristina Pedroche, con su para mí magnifico vestido de las campanadas, he  leído un comentario de una chica que en esencia decía lo siguiente: no es Cristina Pedroche la que elige ese vestido para la ocasión, si no que es Antena3 quien impone ese vestuario para ganar audiencia. El único fin es el de ganar audiencia con mujeres que aceptan enseñar el alma. Si lo hiciese una chica cualquiera se le criticaría muy duramente.
Lo que más me ha llamado la atención es que por curiosidad he entrado en el perfil de esta chica, y se trata de una chica muy guapa, y tras ver un par de fotos no he llegado a entender su comentario.  En su perfil tiene fotos muy sugerentes en las que se concluye que está realmente orgullosa de su bonito cuerpo, algo que me parece excelente. Fotos en bikini, con vestidos  cortos, ajustados, con escotes... Por favor, quiero dejar bien claro que NO estoy juzgando el contenido, solo es una introduccion a algo que quiero decir. Así que vamos al tema. ¿Por qué una chica cualquiera sí puede mostrar su curpo libremente en su perfil de instagram, pero  a la vez criticar el atuendo de Cristina Pedroche? Me ha chocado mucho el comentario, la verdad. Lo veo más propio de otro tipo de personas. 
A todos nos gusta ser libres y hacer lo que queramos sin tener que lidiar con críticas dolorosas, pero luego somos los primeros que criticamos sin reparar en daños cuando vemos algo contrario a nuestra manera de entender la libertad y la situación. Por ejemplo, una chica que va en tacones a clase o arreglada a la biblioteca. El blanco perfecto para las criticas. Y para no poner solo de ejemplo un caso de una chica. Imaginate que un chico va en traje a clase, o en chandal de fiesta. Son situaciones en las que nos llevaríamos las manos a la cabeza y pensaríamos pero, ¿y estx? Vaya pintas. Cómo se atreve. 
No voy a negar que nunca lo he pensado, claro que sí. Pero tambien he de reconocer que cada vez menos, porque cada vez soy más partidaria del no le hagas a los demás lo que no te gusta que te hagan a ti. Hakuna matata, vive y deja vivir.
Por lo que ya no entro en esos temas porque me parecen muy peliagudos y comprometidos. Mientras no me afecte a mí directamente, prefiero no juzgar, ya que no sé la razón que se esconde tras cada tacón, vestido, chandal o corbata. Aunque sinceramente tampoco me interesa. 
Ahora entrando en el caso de un personaje público, como Cristina Pedroche. Como es un personaje público y referente para algunos, ¿tiene o no el mismo derecho que la gente no conocida? ¿Tiene más responsabilidad? Supongo que es algo muy complicado y dificil de responder. Cada uno tiene su opinión. Yo, obviamente, tengo la mía. 
El tiempo que pasé en Irlanda me lo pasé entero sin juzgar a nadie porque no lo veía necesario, y creedme que se vive mejor. Allá cada unx con sus transparencias, tacones, chanclas, gorros o corbatas mal puestas. No seré yo la que trate de impartir leyes de moral. 
PD: solo haré un pequeño comentario, ojalá fuese tan fácil enseñar el alma como lo es enseñar el cuerpo. 

Escribo una vez cada lustro. ¿No quieres perdértelo?