jueves, 29 de diciembre de 2011

Ho voglia di te

El otro día, un amigo me comentó algo que leyó en un artículo. Este decía que el corazón podría tener las mismas estructuras cognitivo emocionales del cerebro. Es decir, la capacidad de recordar. Muchas cosas encajarían, ¿no?

¿Amor?¿Obsesión?¿Vicio? Quién sabe, la sociedad está demente y obsesa. Supongo que cada uno responde en función de comparaciones y experiencias pasadas pero, quién sabe, a lo mejor a lo que hoy llamamos amor, ayer era cariño y mañana es vicio.

#Te preocupas demasiado por lo que ya fue y por lo que será. El ayer es historia, el mañana es un misterio. Sin embargo el hoy es un regalo, por eso se le llama presente. 

martes, 27 de diciembre de 2011

Sin pociones ni hadas madrinas.

Aunque mucha gente sí, yo no necesito 17 señales para saber si estoy enamorada, libros, enciclopedias o alguien que me explique cómo funciona esto. Supongo que ahí está la gracia, en descubrir, conocer y saber a tu manera, sin seguir los pasos de nadie. Siendo tu misma la que escoge los caminos, la dirección y hasta la manera de caminar porque si no eres tú la que camina, nadie lo va a hacer por ti.
La única persona que jamas te va a mentir, es la que encuentras todos los días frente al espejo. Fíate de ella, que aunque a veces no sepa lo que hace, puede que de esos errores aprenda. Y si no lo hace, volverá a caer hasta por lo menos aprender a levantarse. Esa, para mi, es la esencia de la vida. Lo importante no es vivirla, sino el cómo hacerlo.

lunes, 26 de diciembre de 2011

No estamos hechos de la misma pasta.

No me hace falta más que un rato a solas perdida en mi música para que se me pasen infinidad de cosas por la cabeza: unas buenas, otras no tanto. Entonces te paras a reflexionar en cada detalle, en cada mínima mueca, en cada palabra, mirada, suspiro, en resumen, en todo. Por tu cabeza se pasean hasta probabilidades: las probabilidades de terminar con el chico de tu vida, de terminar sola rodeada de gatos, optar por otra persona o cambio de planeta.
La soledad no está hecha para ser amiga del hombre, sino de sus problemas. Las medias naranjas no existen, tu otra mitad no se pasea por ahí con la esperanza de encontrarse contigo; pero sí puedes hacer que alguien forme parte de ti. Por eso, el hombre busca algo o alguien que le ayude o sea capaz de acabar con esa soledad, soledad de la que todo ser rehuye.
¿Se puede vivir sin amor? ¿Es posible ser feliz sin el cariño de alguien? Yo creo que no. Toda felicidad necesita algo de amor y alguien con quien compartirla.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Hay cosas que si las separan, se paran.

¿Para qué sirve la utopía? La utopía está en el horizonte. Yo sé muy bien que nunca la alcanzaré, que si yo camino diez pasos, ella se alejará diez pasos. Cuanto más la busque, menos la encontraré, porque ella se va alejando a medida que yo me acerco. Pues la utopía sirve para eso, para caminar.

martes, 20 de diciembre de 2011

Perderte es perderme después.

Que no te diga que te quiero, que te echo de menos, que te necesito y que eres realmente bonito, no significa que no lo sienta. Hay muchas cosas que no se dicen, que uno se calla por miedo al por venir. Siempre me han dicho que en la ignorancia se vive de lujo, no existen eso que aquí llamamos problemas. Pero no siempre se puede vivir con los ojos tapados, siendo una ingenua. A veces, hay que sacar el valor de donde se pueda, y enfrentarse a la realidad, por muy desagradable que sea esta. Pero bueno, puestos a soñar por qué no suponemos que nos quitamos la dichosa venda, ¿y vemos justo lo que queremos? De momento, soñar es gratis. Y no se pierde nada por imaginar lo bonito que sería tenerte, aunque solo se quede en un número más de nuestra lista ‹‹sueños por cumplir››

domingo, 18 de diciembre de 2011

Por seguirte voy sin dirección

¿Qué es la perfección?¿Donde esta el limite entre ángel y demonio?¿Entre el bien y el mal?¿Qué es lo políticamente correcto? ¿Y lo normal?¿Existe lo normal? Todo tiene su valor porque lo comparamos con algo de su mismas características, y aunque las comparaciones son odiosas, es así como funciona la especie. Lo realmente valioso es lo escaso, lo que nadie tiene. Por eso, si la vida fuera fácil y de color rosa, no sería tan divertida.
Supongo que eso es lo que me hace (a la vista de tus ojos) especial, ya que me salgo de lo corriente, de lo común. Te gusta estar rodeado de gente, y si son del genero opuesto, mejor que mejor. Yo no lo hago y creo que eso es lo que te encanta, que te lo pongan difícil. 
Y lo peor de todo, es que no serás el único que funcione así. Viva el ser humano.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Luces, cámara.

Acción:
El público en silencio. Mejor, no hay público. Un teatro, enorme, de los que no quedan. Vacío. Solo un telón rojo pasión descansando sobre el escenario. No se oye nada, ni el susurro del silencio.
Se abre el telón deslizándose sobre el pavimento, dejando paso un fondo oscuro. Comienza a iluminarse. Dos personas, qué digo, nosotros. Sí, nosotros (y eso te incluye a ti, aunque no lo creas). Inmóviles. Mirándonos. No nos hace falta más. Me robas el aliento con tan solo mirarme así, sabes cómo ganarme.
Y, ¿ahora qué? ¿somos los protagonistas de una especie de película? ¿Somos dos tristes actores que no dicen lo que sienten, sino que se ciñen al guión? ¡DIME! ¿¡Qué somos!?

Él se acerca a ella, despertando del letargo al que estaban sometidos. Abandonan el planeta en el que se encontraban y vuelven a la sociedad. Ella pasó de estar paralizada, a comenzar a temblar. Un temblor de esos de amor, en el que tienes cosquilleo hasta en las pestañas a medida que él avanza; acabó por romper el tremendo silencio. 
- ¿Qué haces aquí?- Dijo articulando palabras a duras penas.
- No te vuelvas a ir, por favor - Dijo susurrando a una distancia media entre su oído y sus labios. - No te vayas- (Con esos ojitos que él le ponía era imposible no esbozar una sonrisa.)
- No lo haré - (Contestó con una leve gesto de dulzura) - ¿Me echabas de menos?
- Hace mucho frío, ¿quieres mi chaqueta? - (Mira hacia oro lado)
- ¿Qué?¿Eso es un no? No, no existe el frío a tu lado, gracias. - Respondió siendo lo más arisca posible. La sonrisa se borro de su cara y las mejillas retomaron su color. Comenzó a ignorarle.

Él la buscaba con la mirada, ella le evitaba. Durante unos segundos se estableció un frío silencio. Silencio quebrado por una diminuta carcajada, realizada  hacia el cuello de su chaqueta. (Creo que todavía soy capaz de recordar su olor, sí, inconfundible a kilómetros de distancia)

-¿En serio?¿De verdad lo dudas? Claro, como te quiero tan poquito... Es normal que pienses eso, ¿no? - Trató de bromear un poco y relajar el ambiente - Por favor, pontela, estás tiritando. Además, me gusta cuando me la quitas y se queda en ella tu olor, y así, cuando cruces la esquina y comience a echarte de menos una vez más, cerraré los ojos, la oleré, y pensaré que estás ahí, conmigo, a mi lado; donde me gustaría que estuvieses en ese momento. 
-(...)-Fue incapaz de contestar.
- ¿Por qué tiemblas? ¿Estás bien?- Dijo mostrando interés y preocupándose por ella
- Si quieres que sea capaz de contestar da un par de pasos atrás, que si te encuentras a medio milímetro de mi cuerpo, no soy capaz de articular palabra.
(Él dio un par de pasos atrás, extrañado por su respuesta)
- Gracias- Se aclaró la voz y continuó - No puedo dejar de temblar, porque cuando te acercas, cuando me miras, cuando rozas mi piel, no soy capaz de controlarme. Digo lo que la situación me permite, y da gracias. No soy capaz de ponerme tu chaqueta porque, aunque me encante, se queda en mi ropa tu estúpido y adictivo olor; entonces, no paro de olerlo, y acordarme de ti, y cuando se va, siento como si me abandonaras, como si una parte de mi se hubiera marchado, como si te hubieras ido. Y eso no lo puedo soportar, me invade un sentimiento de tristeza que nunca vas a ser capaz de imaginarte, y solo por calmar un frío más que soportable con tu estúpida chaqueta. ¿Y sabes que es lo peor de todo? Que te quiero, sí, TE QUIERO. Y llevo mucho tiempo, haciendo el indio y tratando de evitar que lo supieras. Soy imbécil, lo sé. Y lo siento, pero tengo que incumplir mi promesa, me voy.

Se da la vuelta, empiezan a caer lagrimas de sus mejillas, comienza a andar. Él, inmóvil, sin saber qué hacer. Cuando ella está apunto de desaparecer de su vista, él la detiene)

-TE QUIERO, te quiero... Por favor no te vayas, quiero estar contigo las 25 horas del día, te quiero. 
(Ella se para en seco, se gira y con la cara empapada comienza a correr hacia él. Le abraza)
-Siempre...
-Siempre.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Y perderme en tus vaqueros ceñidos.

Eres de los que no se olvidan fácilmente, de los que se hacen querer. Por los que me pasaría horas esperando en  la cola de algún concierto solo por subirme en tus hombros y rozar el cielo con la yema de mis dedos; las mismas yemas que se pierden horas en tu pelo, y acaban dibujando corazones en tu espalda.
Es oír tu nombre y cambiar de color, de mente y hasta de planeta. Ni las siete maravillas juntas, ni la mona lisa en sus mejores tiempos, ni la mejor melodía del mejor músico de la historia, ni si quiera los días de san valentín envuelta en rosas, se comparan contigo.
Todo buen producto, lleva su fecha de caducidad. He aquí la mía: día 32 de cualquier mes. ¿El año? Me es indiferente. No pienso dejar de quererte nunca.

domingo, 11 de diciembre de 2011

No podemos estar juntos, y mucho menos separados.


El tiempo sigue corriendo en su reloj pero a mí no me parece que esto vaya a acabar, o por lo menos, no quiero. No quiero despertarme un día sin haber sentido esa noche su colonia, o que me lleve a ver escaparates los domingos de invierno, cuando no hay nada abierto y todo el mundo está en casa. Que se acuerde de nuestra canción y sonría por lo bajo, o que oiga la mía y se le aparezca mi imagen en la mente. Que me haga reír cuando esté enfadada para que no me enfade con él. Tampoco quiero que se arrepienta de nada que haya hecho conmigo, ni tan siquiera que se arrepienta si me hace daño. Que aguante mi bordería y que la sobrepase con bromas; que me haga sentir, como una princesa, pero que no sea comprandome regalos, sino haciendome feliz. Que consiga lo que ningún otro a conseguido, que me consiga a mí. Y, ¿sabes? Espero que un día, pronto, me veas, me señales y les digas a tus amigos: "La he encontrado. Es ella".

viernes, 9 de diciembre de 2011

No pienso volver a aguantarme las ganas de darte un beso.

 Somos capaces de sobrevivir a dos guerras mundiales, capaces de sobrevivir a heridas casi mortales, capaces de tener una grave enfermedad y seguir existiendo. Pero increíblemente, somos incapaces de aguantar las ''heridas'' que nos puede crear un desamor.
Nos enfrentamos a tormentas y a naufragios; aguantamos lo inaguantable, y luego nos ahogamos en nuestras propias lágrimas. Es algo peculiar este ser humano, ¿no?

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Mucho más que mucho, y muchísimo más que más.

No puedo evitarlo. Supongo que en el fondo somos un poco masocas, nos gusta sufrir. Y sino, que alguien me explique por qué cuando peor estamos, nos ponemos a escuchar canciones que lo único que hacen es recordarnos algo que nos duele, emocionarnos, hacernos pensar, llorar, daño...
Pero es así el ser humano es inmensamente imbécil, y nada ni nadie va a cambiarlo, por fortuna o por desgracia.
La mente humana es un campo desconocido para todo aquel que intenta estudiarla. Somos capaces de crear clones de un animal, lanzar cohetes al espacio, crear una civilización y organizarla de tal manera que funcione (más o menos), tener varias lenguas y entendernos gracias a traducciones, somos capaces de mucho. Sí, capaces de todo menos de controlar nuestras emociones, aguantarnos la risa con nuestros amigos, y llorar cuando nos enamoramos. A lo mejor no existe explicación para esto, a lo mejor son cosas que no tienen respuesta alguna, y no hay más.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Te querré siempre, no lo olvides.

Aprender a decir adiós a la esencia de tu vida, a la guinda de tu pastel, al caramelo que está en el interior de un choco-clack; es decir, a esas pequeñas cosas (que tú para mi no eres pequeño, eres enorme, el mejor personaje de mi absurda película) que le dan ese toque de color a tu existencia, es dificil, muy dificil.
A veces echo de menos eso que nunca hemos tenido, aunque a veces nos hemos quedado cerca, muy cerca.
Otras, sin embargo, te echo de menos a ti. Se van alternando. No sé cuál es peor: si el mono de no tenerte, o el mono de tu ausencia.
Siento decirte, que nuestro capitulo queda cerrado, nuestra historia atrapada entre las páginas del libro, para siempre. Cerrada con llave e imposible de retomar.
Me gustaría y deseo con todas mis fuerzas, que esto fuera un 'hasta luego' en vez de un 'adiós', pero no puede ser, hay cosas que no tienen cavidad en esta vida, y un 'nosotros' es una de ellas.
Un inicio supone un origen, un cambio entre algo que no existía y comienza a nacer; un antes y un después que siempre va determinado por un final, porque todo tiene final. Y este tambien supone un cambio, una diferencia en tu vida entre una costumbre, algo cotidiano, que te hacía sentir bien, y el fin del mas recomfortable de tus vicios (hablo de mi caso ya que hay finales buenos y malos)
Aquí termina todo. Aquí acaban nuestras sonrisas, nuestros 'te quiero como a nada en este mundo', nuestros 'ahora y siempre'. Aquí se rompen todas las promesas habidas y por haber. Aquí cada uno tomamos un camino, separando nuestras vidas, separandonos a nosotros. Este, es nuestro punto y final. Archivamos nuestra historia, acabamos nuestro cuento.
Puede que me sea más que dificil mantener mi postura, pero no puedo dar macha atrás, no puedo retractar mis actos. Esto no es algo con fecha de caducidad ni opcional, es una decisión necesaria y permanente.
Solo me queda decirte: Nos encontramos como siempre, en mi quinto sueño.
Te quiero, no lo olvides

Te echaré de menos, lo prometo.

Los días son cambiantes, totalmente. Te levantas sin saber cómo se va a desarrollar la jornada y aunque a veces empieza siendo redonda y acaba siendo un completo desastre; otras veces, sucede al contrario. Los días perfectos no existenTampoco te levantas siendo consciente de lo especial que puede llegar a ser ese día. Unas veces bueno, otras no tanto.
Y lo quieras o no, así sucede. Es un 'sí o sí ' del destino. Crees que la vida te ha dado los suficientes motivos para tomar una decisión, pero a veces esta no es la correcta. Tiempo. Pausa. Para. No hay marcha atrás. Lo has prometido, te lo has prometido. Es un compromiso con el futuro, con tu bienestar, con el caprichoso destino. Así que adelante, hazte responsable de tus decisiones, y no mires atrás, por lo que más quieras.

Escribo una vez cada lustro. ¿No quieres perdértelo?