lunes, 12 de noviembre de 2012

Que no corra ni el aire entre tú y yo.

El otro día cenando me dijiste que eras poco detallista, más bien nada. Que no te gustan los regalos por el simple hecho de ser tu cumpleaños (y por eso yo voy un paso más adelante). Yo creo que no es así. Hoy te encuentro en mi portal con una sonrisa y un brownie envuelto en papel de plata, y hace no más de un par de semanas viniste a verme y te sacaste del bolsillo el final de una tableta de chocolate de oreo, y para rematarme dices: ''yo traigo el postre'' (pero yo sabía que el postre serías tú); también tengo un bote de desodorante tuyo a medio terminar, porque sabes lo loca que me vuelve tu olor; y te pasaste días haciendo nudos con hilos para hacerme una pulsera y además me regalaste una con tu nombre. ¿Qué me dices de cuando cambias el volumen del televisor de 55 a 51 y viceversa? ¿Mera coincidencia? No lo creo. Tú sorprendes, y yo me sorprendo. Yo intento sorprenderte, aunque casi siempre acabe destrozando las sorpresas, y tu sonríes. No sé si te ríes porque soy incapaz de guardarme una sorpresilla en la manga, o porque de verdad te he hecho feliz con un pequeño detalle. 

If I try to tell you no, my body keeps on telling you yes

3 comentarios:

  1. Tal vez no le gusten los regalos en las fechas que hay que ser regalos, pero las sorpresas, el que ocurra algo bueno que no nos esperábamos... eso creo que nos gusta a todos ;)

    Un abrazo!

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  2. Esos son los verdaderos detalles. Los regalos de cumpleaños no son más que obligaciones.

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  3. Oions de veras que me encanta, ójala tenga la suerte de encontrar alguien así, porque esos pequeños detalles son los que a mi me hacen feliz y me sacan una sonrisa, como creo que a otras muchas chicas. Que es un texto genial, y me ha encantado.
    Un besito

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