miércoles, 14 de diciembre de 2011

Y perderme en tus vaqueros ceñidos.

Eres de los que no se olvidan fácilmente, de los que se hacen querer. Por los que me pasaría horas esperando en  la cola de algún concierto solo por subirme en tus hombros y rozar el cielo con la yema de mis dedos; las mismas yemas que se pierden horas en tu pelo, y acaban dibujando corazones en tu espalda.
Es oír tu nombre y cambiar de color, de mente y hasta de planeta. Ni las siete maravillas juntas, ni la mona lisa en sus mejores tiempos, ni la mejor melodía del mejor músico de la historia, ni si quiera los días de san valentín envuelta en rosas, se comparan contigo.
Todo buen producto, lleva su fecha de caducidad. He aquí la mía: día 32 de cualquier mes. ¿El año? Me es indiferente. No pienso dejar de quererte nunca.

4 comentarios:

  1. Me encantó tu entrada, enserio. Tienes un blog más que genial, de verdad.
    Muchas gracias por seguirme y comentar mi entrada.
    Un saludo, te espero en mi blog...pronto actualizaré :)

    http://escribiendomilhistorias.blogspot.com/
    PD: Yo también te sigo :)

    ResponderEliminar
  2. Me da a mi que por aquí los para siempre tampoco asustan.

    ResponderEliminar
  3. es genial, la verdad, bueno
    si quieres puedes pasarte por el mío, y si lo haces, espero que te guste, le tengo que dar más flote, y creo que soy buena escribiendo, como tú.
    http://bizarreworldinmylife.blogspot.com/

    besos desde mi raro mundo :)

    ResponderEliminar
  4. genial tu blog! realmente bastante creativo!! te sigo genia. un beso enormee Limón!

    ResponderEliminar

Escribo una vez cada lustro. ¿No quieres perdértelo?