lunes, 28 de diciembre de 2015

Demasiado indiferente como para ponerle título.

ICreo que le etoy cogiendo pánico (o pereza tal vez) a salir de casa. Ya he perdido la cuenta de los días que llevo encerrada. 
Siento una paz derrotista y conformista, pero paz. Siento tal tranquilidad que estoy anulada, bloqueada y apatica. Creo que he pasado a una rutina sedentaria y silenciosa, en la que no hago nada más que estar sentada en mi silla de escritorio y dejar pasar las horas. Sin hacer nada mas, dia tras dia, con la mente en blanco. No sé si estoy disfrutando de esta paz o ahogándome en ella. Me esta sedando. Pasando de ser la persona más inquieta, despistada y nerviosa a un pobre animalillo indefenso. No estoy incomoda, feliz o triste. Aunque me pase el día sentada no se como me siento.
Es como si estuviese esperando algo y me sintiera en una especie de estado de transición que no se acaba. Esperando a que alguien tome una decisión radical sobre mi vida, ya que yo no soy lo suficientemente valiente para hacerlo. Que me mande lejos. Que me despierte. 
No sé si por haber estado tan despierta toda mi vida ahora es mi turno de descansar. No se si me ha pasado algo, no se si la soledad es algo que te coge y no te suelta. No lo sé, no sé nada, y me encanta saber. 
Qué me pasa. Qué me está pasando. A qué espero. 
PD: ese mismo día fui al gimnasio. Bendita la hora.

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