domingo, 20 de noviembre de 2011

Empecemos con un para siempre.

Y es así, soy maniática, impulsiva, pienso siempre después de hablar. Me encanta, como a casi todo el mundo, levantarme tarde los domingos. Odio que me lleven la contraria, no tener razón en algo, o simplemente, equivocarme, no salirme con la mía. Soy adicta a las palomitas, y cuando me pongo a comer pipas, no hay quien me pare. Creo que no sería capaz de vivir sin música, aunque a veces, cambie de canción antes de que termine.
Tengo milloooooooooones de vicios, algunos insanos,  pero es mi manera de vivir. Me conquistas siendo difícil, pero mostrando encanto, eso sí, siempre que seas capaz de sorprenderme. Efectivamente, adoro las sorpresas, las tardes de verano con una buena compañía bajo los cálidos rayos del sol, los copos de nieve rozando mi cara un inesperado día de invierno, calmar el frío con un buen chocolate caliente.
Demostrarle al destino que se equivoca, soñar despierta. Estoy completamente segura de que si tuviera una buena cámara, sería capaz de terminar quemando la batería de tanto usarla, y entonces, acabar posando en un viejo fotomatón. Me gusta escuchar canciones antiguas, recordar viejos tiempos; pero lo que más, más, más me gusta en el mundo, no son ni los helados, ni las palomitas, ni las tardes de primavera. Tampoco los amaneceres, los atardeceres, o las victorias. Lo más mejor del mundo mundial, eres tú.

3 comentarios:

  1. Me encanta esta entrada!!! Estoy alucinada, soy igual jaaja! Me encanta todo lo que has dicho :) Un besoo

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  2. jajajaja solemos coincidir, porque lo que tu escribes tambien se queda corto eh..

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  3. que bonito! siempre suele ser así, amas mil cosas pero especialmente no podrías vivir sin una de ellas :) Lindos blog, besos!

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Escribo una vez cada lustro. ¿No quieres perdértelo?