domingo, 16 de octubre de 2011

La vida no es tan mala, solo hay que saber mirarla desde el punto de vista adecuado a cada momento.

Hay decisiones que tomamos, a veces impulsivamente, sin hacer una pequeña reflexión, sin pararnos a pensar si es o no lo mejor, en sus consecuencias. Pero las tomas, las tomas a veces sin darte cuenta y no hay marcha atrás. No es como cuando escribes algo a lápiz, que puedes borrarlo, modificarlo.

No, esto es como cuando juegas en la bolsa, apuestas un par de fajos y no hay marcha atrás.
Ojala aquí solo perdiera un par de fajos, un par de billetes.

1 comentario:

  1. Leí una vez que evolutivamente conservamos ese impulso de supervivencia que nos hace elegir muchas veces la opción impulsiva antes que la más pausada. Y lo que servía en selvas hace 100.000 años ahora quizá no sirva tanto. Pero bueno, es lo que hay. Y a veces también es mejor elegir rápidamente y con un punto de inconsciencia, para llegar más lejos.

    Suerte :)

    ResponderEliminar

Escribo una vez cada lustro. ¿No quieres perdértelo?